Responsabilidad Social

Ley de Responsabilidad Social

La Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión (Ley Resorte) es una nueva iniciativa, de las numerosas que ha intentado el Estado y la sociedad venezolana, de regular la radio y la televisión. Así como poner al día la legislación venezolana con los convenios internacionales que ha suscrito la República en materia de libertad de expresión y de responsabilidad social de las comunicaciones radiofónicas y televisivas.

Esta Ley desarrolla los valores de libertad, justicia, igualdad, solidaridad, responsabilidad social, preeminencia de los derechos humanos, entre otros conceptos promulgados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. En ella prevalece la necesidad de abrir espacios en la comunicación, como fundamento de la democracia participativa y protagónica, la formación de una conciencia ciudadana y una cultura de paz.
 

Responsables por el Espectro Radioeléctrico

El espectro radioeléctrico es el espacio físico por el que se transmiten las señales de radio y televisión, un recurso limitado del que somos dueños todos los venezolanos. El Estado lo administra, y autoriza concesiones a televisoras y emisoras de radio para explotarlo comercialmente. Éstas, que sólo han obtenido un permiso para usar un bien de dominio público, deben asumir las responsabilidades sociales que conlleva su explotación.

La movilización de distintos sectores de la sociedad venezolana en torno a la elaboración y aprobación de la Ley Resorte, es un esfuerzo por transformar el desequilibrio que se da entre los intereses económicos de los que emiten las informaciones y los intereses sociales de los usuarios que las consumen.

Los deberes y derechos que se derivan de esta Ley, tanto para los prestatarios de los servicios como para los usuarios, son factores esenciales para el ejercicio de la ciudadanía.

 

Aspectos más resaltantes de la Ley RESORTE

En ningún artículo de la Ley se limita, regula o prohíbe la difusión en vivo y directo de información noticiosa.

Nada ni nadie limita el derecho a cambiar de canal o de dial cuando no nos guste un contenido, pero la libertad de la decisión individual no exime a los medios de su responsabilidad con los mensajes que emiten.

El cumplimiento de la Ley no es de exclusiva potestad del Estado, la Constitución nacional establece una corresponsabilidad entre el Estado y la sociedad. Por eso, la participación ciudadana es fundamental.

Los niños, niñas y adolescentes están protegidos de la programación y publicidad que promuevan el lenguaje inadecuado, el consumo de bebidas alcohólicas, tabaco o drogas, la violencia desmedida o el sexo explícito.

La Ley no establece censura previa, reafirma la libertad de expresión y la libertad de información, y ratifica el principio de responsabilidad ulterior, consagrados en la Constitución nacional.

Las disposiciones de la Ley aplican para todos los medios audiovisuales, bien sean del Estado, privados o comunitarios.

Se moderniza la normativa legal vigente.

La Ley Resorte democratiza la producción y circulación de mensajes audiovisuales, mediante espacios para la producción nacional independiente.

Los ciudadanos ejercerán la contraloría social sobre los servicios de radio y televisión organizados en comité de usuarios.
 

Información sobre la Ley RESORTE